
Cómo combatir las hormigas sin matarlas
Estos insectos son sociales y forman colonias complejas. Un pequeño gran ejército molesto donde cada uno tiene su rol y función, que invade nuestro hogar si no se aplican ciertas medidas preventivas.
La principal es limpiar y no dejar ni una migaja de comida al alcance de las hormigas. Eliminando la fuente de alimento se elimina la plaga, pero dicho es una cosa y hecho otra. Por muy limpio que estés, las hormigas tienen un sentido mucho más desarrollado que el nuestro para detectar migas. Tú limpias y desinfectas todo, y vuelven a aparecer, porque siempre hay una migaja que no ves y ellas la huelen.

En un ejército de hormigas hay “exploradoras”, la mayor parte son las “obreras”, y finalmente está la reina, madre de las hormigas por quien trabajan todas las demás. Las exploradoras son las primeras en entrar a tu casa. Encuentran las migas y corren a avisar a las obreras para recuperar el alimento.

En esta primera incursión, las exploradoras dejan un rastro de feromonas que guía a las obreras hacia la comida y luego al hormiguero. Aquí está la clave: hay que estudiar la ruta que siguen las hormigas y aplicar el producto específico justo en su camino. De esta manera, son las propias hormigas las que, alimentando a la reina, la envenenan y matan, acabando ellas mismas con la colonia. Son nuestras mejores aliadas para luchar contra su plaga.