
Cómo informar correctamente sobre los alérgenos a los consumidores
Una de las novedades más importantes del nuevo Reglamento relativo a la información alimentaria facilitada al consumidor (BOPA núm. 6, año 2017) es que todos los productos, envasados o no, y tanto si se preparan y sirven en el establecimiento como si se venden a distancia, deben indicar los alérgenos que contienen.
Esto se deberá mostrar en la etiqueta, con un cartel junto al producto o en la carta. Tanto las grandes industrias como los pequeños restaurantes deberán informar, pudiendo estos últimos hacerlo oralmente si es necesario.
El Reglamento moderniza el marco normativo y lo adapta a las demandas de los consumidores, estableciendo qué información se debe facilitar y cómo. Incluso indica el tamaño mínimo de letra en las etiquetas: nunca inferior a 0,9 mm. La idea principal es que ahora se debe dar más información, para que el consumidor conozca mejor el producto y elija el más adecuado.
Se deberá informar según la nueva normativa antes del 1 de julio de 2018; para restaurantes y productos sin envasar, la adaptación puede extenderse hasta el 1 de enero de 2019.

En cuanto a productos envasados, la mayoría ya incluyen toda la información requerida. Para el comercio a granel, solo es necesario indicar, en el mismo cartel donde se muestra el producto y el precio, los alérgenos y el origen, especialmente en frutas, verduras, carnes y pescados.
En el caso de los restaurantes, hay varias opciones: indicar los alérgenos en la carta, junto a cada plato, o mediante un cartel que indique que la información puede facilitarse oralmente cuando un cliente lo solicite. Siempre es obligatorio disponer de la información por escrito, en una especie de ficha técnica del plato.
Para cumplir con el Reglamento, basta con identificar los alérgenos incorporados como ingredientes. Por ahora, no es necesario considerar las trazas derivadas de contaminación cruzada, aunque si se desea ofrecer un servicio seguro a alérgicos, es recomendable incluirlas.

Si no se facilita la información correcta, los alérgicos o intolerantes pueden sufrir graves consecuencias, incluida la muerte en casos extremos, y evidentemente esto perjudica la reputación del establecimiento. Tanto para cumplir la normativa como para ofrecer un servicio seguro y de calidad, podéis contar con nosotros.