
Visitas de inspección: garantía de seguridad alimentaria
Cuando los ves pasar por la puerta ya te pones nervioso, aunque tengas todo limpio y controlado: trabajadores con el cabello recogido, manos limpias y registros de autocontrol al día. La visita de los inspectores del Área de Seguridad Alimentaria y Entorno del Ministerio de Salud, más o menos, pone nervioso… ¿O no?
Son visitas necesarias. No todos los establecimientos que trabajan con alimentos tienen el mismo cuidado, y hay que garantizar unos mínimos, ya que los alimentos pueden ser fuente de enfermedades. Más que una multa, está en juego la salud de los clientes.
El año pasado se realizaron 1.387 inspecciones (en bares y restaurantes, tiendas, supermercados, servicios de catering, industrias alimentarias...) según la memoria de 2018 presentada por el Ministerio de Salud el 7 de junio, coincidiendo con el primer Día Mundial de la Seguridad Sanitaria de los Alimentos. La mayoría de las visitas (1.138) fueron de oficio y rutinarias; 227 fueron a petición de los establecimientos, como nuevas aperturas, cambios de titularidad o ampliaciones de actividad.

Pero hubo inspecciones menos agradables: 7 por notificación de brote de toxiinfecciones alimentarias colectivas y 12 por quejas o denuncias. En 11 establecimientos se abrió un expediente sancionador.
Muchas de estas situaciones podrían haberse evitado siguiendo buenas prácticas de manipulación de alimentos. Las toxiinfecciones alimentarias suelen producirse por falta de higiene o tratamiento incorrecto de los alimentos.