
Prevención y control de la Legionelosis
Como ya sabéis, a principios de 2018 el Gobierno aprobó el nuevo Reglamento que establece las condiciones técnico-sanitarias para la prevención y el control de la Legionelosis. ¡Nos cae una buena encima! Esta normativa puede afectar incluso a particulares si sus sistemas de riego por aspersión afectan la vía pública.
El reglamento, además de las torres de refrigeración y jacuzzis que ya debían cumplir normativa, se aplica también a todo tipo de duchas de uso público, incluyendo centros deportivos, hoteles y residencias, así como sistemas contra incendios, sistemas de lavado de vehículos y sistemas de riego.
“Tenemos un año para notificar al Gobierno nuestra instalación y hasta dos años más para adaptarnos al reglamento según la sensibilidad de la instalación.”

La primera obligación es notificar la instalación, es decir, informar al Gobierno de su existencia antes del 22 de febrero de 2019.
Después, según la sensibilidad de la instalación (hospitales, residencias geriátricas frente a hoteles o centros deportivos), será necesario preparar:
- Una memoria con datos técnicos y de funcionamiento, con plano o esquema hidráulico identificando los puntos críticos.
- Un programa de mantenimiento detallando revisiones, parámetros y frecuencia.
- Un programa de limpieza y desinfección con procedimientos y productos.
- Un programa de tratamiento del agua con todos los procedimientos.
- Un programa de análisis del agua.
- Registros de todas las actividades, incidencias y medidas correctoras, incluidas paradas de más de 15 días y puesta en marcha posterior.
¡Estos registros deberán conservarse durante 10 años!
También hay que tener en cuenta que todo el personal que realice mantenimiento, tratamientos o recogida de muestras relacionadas con la legionelosis deberá contar con formación específica, renovable cada 5 años.

Como veis, ¡es una buena que nos cae encima… pero peor sería que nos cayera de verdad y tuviéramos que asumir responsabilidades y consecuencias de un brote de Legionelosis, ¿verdad?